LA HORA DEL DESARROLLO

Por: Héctor Vergara Sierra

 

Las sociedades que integran la economía de mercado, en parte, se caracterizan por su constante búsqueda de crear condiciones internas que propicien el crecimiento económico y este a su vez el desarrollo integral de los territorios que la adopten. En este mismo sentido, podemos adentrarnos en destacar tres elementos que han de ser fundamentales para lograr involucrar nuestro departamento en la ruta hacia un desarrollo sostenible: condiciones de vida dignas, inversión social y fomento de la competitividad regional. Todos los elementos mencionados convergen en la necesidad de establecer mecanismos que garanticen a ciudadanos y empresas, condiciones apropiadas para el pleno desarrollo de sus actividades vitales y Sucre tiene aún muchos retos en esta materia, especialmente la de infraestructura de servicios públicos.

Según datos plasmados en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), el ingreso per cápita en Sucre es aproximadamente de 9 millones y en la Región Caribe es de 12, mientras que el indicador nacional es 17 millones, lo cual presenta un panorama macroeconómico problemático para la región en cuanto al empleo e inversión. Un escenario más confuso hay en el departamento al encontrar que el Índice de Competitividad Departamental, realizado por el Consejo Privado de Competitividad y la Universidad Del Rosario, ubica a Sucre en el noveno puesto del escalafón en cuanto a desempeño en servicios públicos de forma global con un 7,23 de rendimiento, que surge del arrastre que generan los indicadores de costo y cobertura de energía eléctrica al pírrico rendimiento que ha venido mostrando el departamento en cuanto a cobertura en acueducto. Tanto el bajo ingreso que tienen los sucreños y un bajo nivel de acceso al agua potable no son condiciones previas óptimas para la atracción de inversión y proyectos productivos.

La necesidad de llevar desarrollo en infraestructura de acueductos a los municipios de Sucre no solo pasa por una cuestión social y de dignidad para los hogares, sino también para el fomento de actividades económicas industriales a gran escala a lo largo y ancho del departamento. El Pacto Regional Caribe contemplado en el PND tiene como objetivo estratégico “garantizar acceso y calidad de los servicios públicos de primera necesidad que respondan a las particularidades geográficas de la región”, lo cual representa una gran oportunidad para la gobernación y administraciones municipales para articularse con entidades del orden nacional y financiar proyectos de inversión en infraestructura de servicios públicos, ya sea a través de fondos públicos o Alianzas Público-Privadas. Con ocasión del trámite legislativo que se avecina, propiciamos la visita al municipio de Corozal de Gloria Alonso, directora del DNP, quien estará liderando la mesa departamental de socialización del PND y el Plan Plurianual de Inversiones.

 

El desarrollo demanda los máximos esfuerzos de los hacedores de políticas públicas y la optimización de servicios públicos como elemento esencial para el avance de las sociedades, debe ser una acción estratégica central de la agenda de gestión territorial. Dejar atrás prácticas arcaicas de aprovechamiento de recursos como el agua (excavación de pozos, por ejemplo) para avanzar a sistemas mucho más complejos y sofisticados que además de llevar dignidad a los territorios también les lleve inversión y capitales productivos para el avance de la sociedad.